
By Elinor Ostrom
Libro que rápidamente se ha colocado como un paradigma del pensamiento social, en especial para el campo de l. a. conservación de los recursos naturales. Elinor Ostrom responde con argumentos de fondo a los angeles opinión de los conservacionistas, politólogos y políticos, de que los recursos poseídos y administrados colectivamente están por definición condenados a los angeles sobreexplotación y al deterioro.
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Los angeles Carta sobre el humanismo fue publicada por primera vez en 1947 a modo de apéndice a un escrito anterior sobre los angeles doctrina platónica de los angeles verdad. Si bien se inscribe en el landscape de una postguerra que, a l. a. vista de las ruinas resultantes de l. a. Segunda Guerra Mundial, se plantea un interrogante generalizado acerca de los angeles responsabilidad de los angeles cultura occidental de su ciencia, pero también de su literatura, de su música y, sobre todo, de su filosofía en los angeles catástrofe ocurrida, este texto de Martin Heidegger (1889-1976), al que no se tardó en atribuir cierto carácter programático, alcanzó rápidamente una gran acogida y despertó un interés que no ha cesado de incrementarse hasta el día de hoy.
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Ahora bien, la solución al juego 2 es "co operar, cooperar". Ambos jugadores reciben 10 unidades de ga nancia cada uno, en lugar de las cero unidades que hubieran recibido en el juego 1. Si una autoridad externa determina con precisión la capacidad de un recurso de uso común, la asigna sin ambigüedad, inspecciona las acciones y sanciona indefecti blemente el incumplimiento, entonces una entidad centraliza da puede transformar el juego del pastor de Hardin para gene rar un equilibrio óptimamente eficiente para los pastores.
314). Convencido de que "es aterrador contemplar la alternativa de los comunes" (1968, p. 1247), Hardin indicaba que debía instituirse el cambio con "toda la fuerza que fuera necesaria para introducirlo" (1978, p. 314). En otras palabras, "si debe evitarse la ruina en un mun do sobrepoblado, la gente debe ser sensible a una fuerza coerci tiva fuera de sus psiques individuales, a un Leviatán, para usar el término de Hobbes" (Hardin, 1978, p. 314). El supuesto de que es necesario un Leviatán externo para evitar las tragedias de los comunes conduce a recomendacio nes de que los gobiernos centrales deben controlar la mayoría de los sistemas de recursos naturales.
Sin embargo, al participar de manera conjunta en un área mayor de pastoreo, los costos de organización de un nuevo mercado o plan de se guros serían sustanciales y no se necesitarían mientras los pas tores compartieran el forraje y el riesgo. Resulta difícil saber con exactitud qué quieren decir los ana listas cuando se refieren a la necesidad de desarrollar derechos privados sobre ciertos recursos de uso común (RUC). Es claro que cuando se refieren a la tierra significa dividirla en parcelas separadas y asignar derechos individuales para tener, usar y transferirlas como lo deseen los propietarios individuales (su jetos a las normas generales de una jurisdicción en lo que res pecta al uso y transferencia de la tierra).